Aunque parezca mentira, llevaba años sin tener MP3. Y eso que mis amigos saben que soy un melómano empedernido que se puede pasar horas hablando de música. Por cierto, voy a abrir en el blog una sección dedicada a comentar mis álbumes preferidos; esos que considero indispensables para todo tipo que se precie de saber de música.
Como iba diciendo, estaba sin Mp3… hasta antes de ayer. Aproveché el típido domingo de resaca para bajarme al Argos y hacerme con uno al que le había echado el ojo hace tiempo. Se trata de un Creative Zen Mozaic. Un trasto muy cuco y sencillo que sin embargo presenta una funcionalidad más que suficiente y además tiene un buen precio.

Realmente, es muy zen
Tiene 8GB de almacenamiento y un software para hacer listas de reproducción. Yo, como no podía ser de otra manera, metí todos los archivos de música a lo bonzo y el trasto que me hace cosas raras. Ahora estoy fuchicando con él con más cuidado.
Estoy muy contento con él y creo que seremos buenos compañeros durante mucho tiempo.